Nutrición para diabéticos desde niños hasta ancianos

Por: Lic. Nut. Josué Rodriguez Sosa* | *Máster Internacional en Nutrición y Dietética


Junio 20, 2016


Nutrición para diabéticos desde niños hasta ancianos

“Para comenzar, primero revisaremos qué es la Diabetes. La Diabetes es una enfermedad crónica que incapacita al organismo a utilizar los alimentos adecuadamente.”

Al ingerir los alimentos estos se descomponen convirtiéndose en una forma de azúcar denominada glucosa, que es el combustible que utilizan las células para proveer al organismo de la energía necesaria. Este proceso de transformar los alimentos en energía se llama metabolismo.

Para metabolizar la glucosa de forma adecuada, el organismo necesita una sustancia llamada insulina la cual es una hormona producida en el páncreas (que es una glándula localizada debajo del estómago), y cuya función es regular el uso de la glucosa en el organismo y por lo tanto es esencial en el proceso metabólico. La insulina trabaja permitiéndole a la glucosa alojarse en las células para que éstas la utilicen como combustible, manteniendo a su vez los niveles de glucosa en la sangre dentro de lo normal (70 a 110 mg./dl). Las personas con diabetes no producen suficiente insulina para metabolizar la glucosa, o la insulina que producen no trabaja eficientemente, por lo tanto la glucosa no se puede alojar en las células para ser transformadas en energía (metabolismo) y se acumula en la sangre en niveles elevados.

¿Cuál es la diferencia entre hiperglucemia e hipoglucemia? La hiperglucemia, es la elevación de los niveles de glucosa en la sangre por encima de lo normal. La mayor parte de las veces se debe a diabetes mellitus, puede aparecer por la administración excesiva de suero glucosado durante un tratamiento de hiperalimentación si no se controla debidamente al paciente. Esto sucede por una hipersecreción de esta hormona en los islotes pancreáticos o por deficiencias dietéticas.

En la hiperglucemia, la falta de secreción adecuada de insulina condicionada por la glucemia hace necesario evitar los azúcares de absorción rápida, sustituyéndolos por alimentos que contengan azúcares complejos y bastante fibra, lo que retarda la absorción de los glúcidos que se hallan en la dieta. El grano integral, las frutas, legumbres y verduras frescas o poco cocidas están indicadas para cumplir este objetivo.

La hipoglucemia tiene síntomas diferentes: provoca debilidad, cefaleas, hambre, alteraciones visuales, ataxia, ansiedad, cambios de personalidad, y si no se trata, conduce al delirio, coma y muerte. El tratamiento consiste en glucosa disuelta en zumo de naranja, por vía oral si el enfermo está consciente, o como solución glucosada si está inconsciente.

Para la hipoglucemia es importante respetar la puntualidad en el horario de las comidas y distribuirlas en seis tomas: tres principales y tres ligeras; si a pesar de ello surgiera un cuadro de hipoglucemia, es necesario corregirlo haciendo que el diabético ingiera una cantidad adecuada de hidratos de carbono, sin llegar a una hiperglucemia excesiva. Es muy útil en estos casos la utilización de leche entera. Es un buen método para combatir los episodios hipoglucémicos.

Actualmente el régimen dietético de los enfermos de diabetes tiende a ser equilibrado y lo menos restrictivo posible; el paciente debe evitar el consumo de hidratos de carbono de absorción rápida (caramelos, pasteles, mermeladas) y basarse en la dieta mediterránea con abundancia de vegetales, pescado, pollo, frutas y aceite vegetal.

El médico elabora un perfil de su paciente teniendo en cuenta sus características físicas (edad, peso), clínicas (tipo de diabetes, análisis), costumbres, actividades y entorno social y poco a poco, va introduciendo los cambios adecuados en su dieta para que ésta resulte equilibrada y apetecible.

Prohibiciones y recomendaciones en la dieta para diabéticos.

Sal: No está contraindicada en principio, pero como favorece la hipertensión arterial, conviene consumir la menos posible; por otra parte este es un consejo válido para todos, ya que a nadie nos conviene abusar de ella.

Azúcares: No se deben consumir. Tampoco deben consumirse edulcorantes tales como la fructuosa, dextrosa, sorbitol, manitol, maltitol y silitol, por su elevado valor calórico y porque además pueden elevar las cifras de glucemia. Los edulcorantes admitidos por la FDA son el aspartamo y la sacarina (existen en el mercado con diversos nombres comerciales).

Alimentos especiales para diabéticos: No se fíe de los dulces para diabéticos, deben tener la fórmula en la etiqueta, léala cuidadosamente ya que pueden utilizar en su elaboración grasas y edulcorantes que le perjudiquen. Este tipo de alimentos, no deben consumirse más que en situaciones excepcionales porque suele utilizarse en ellos: fructuosa, sorbitol y xilitol, aduciendo que son “naturales”, pero tienen un elevado índice calórico y además van a parar al hígado transformados en glucosa.

Lácteos: La leche y el yogurt deben ser descremados porque así tienen menos grasa, pero proporcionan igualmente energía, proteínas, calcio, vitamina A y en menor cantidad otras vitaminas y minerales. Los niños pueden tomar 3 veces al día cada vez un vaso de leche o un yogurt. Proteínas: Se adquieren en la carne, el pescado, las aves, los huevos y el queso. Estos alimentos ayudan a reconstruir los tejidos y los músculos, proporcionando vitaminas y minerales. El paciente debe tomar sólo la cantidad que su médico le fije con arreglo a las calorías que necesite y al tratamiento prescrito para la diabetes, generalmente el consumo debe ser de unos 200 gr. diarios La carne debe ser magra y se le debe retirar la grasa.

También es recomendable quitar la piel a las aves. Se deben guisar utilizando el mínimo de grasa, por ejemplo: al horno, a la plancha, al vapor, en estofado, fritos con poco aceite y bien escurridos. Se pueden sazonar con limón vinagre, soya o hierbas para cambiar el gusto.

Verduras: Son convenientes para todos, proporcionan vitaminas, minerales, fibra comestible y muy pocas calorías. La cantidad necesaria en el cuerpo oscila alrededor de 400 gr. diarios. Lo mejor es comerlas crudas, al vapor o hervidas. Se pueden aderezar con cebolla, ajo, vinagre, limón, hierbas aromáticas y si se quiere poner unas gotas de aceite que sea vegetal.

Frutas: Las frutas también son buenas para los pacientes que sufren de diabetes y gente sana.

Se debe comer una fruta o un zumo en cada comida. Lo mejor es comerlas crudas. Si es enlatada que no contenga azúcar.

Almidón: En este grupo incluimos el pan, los cereales, los granos y las pastas.

Aunque tradicionalmente no es recomendado para los enfermos diabéticos comer almidón es saludable para ellos también sólo (lo mismo que en todos los otros) que hay que seguir las normas que dé el médico en la dieta personalizada. Alrededor de un consumo de 200 gr. Diarios suele ser una buena sugerencia.

Los dulces, son el tipo de alimento desaconsejado pero consulte con su médico cuándo y cuánto puede usted tomar.

Finalmente el equipo de Salud Hoy le recomienda siempre consultar a su especialista ante cualquier duda que pueda surgir, ya que las anteriores recomendaciones, no suplen la visita con su médico.

 


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