Vitamina E y su beneficio en el sistema inmunológico

Las vitaminas son químicamente muy diferentes y clásicamente se han clasificado en dos grandes grupos, hidrosolubles y liposolubles.

Las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), son solubles en lípidos pero no en el agua y, por tanto, transportadas generalmente en la grasa de los alimentos. Éstas pueden acumularse y provocar toxicidad cuando se ingieren en grandes cantidades. 

La vitamina E (tocoferol) es un potente antioxidante que protege a los lípidos y otros componentes de las células del daño oxidativo. Es especialmente útil evitando la oxidación de los ácidos grasos poliinsaturados (AGP).

Afortunadamente, los alimentos con mayor cantidad de AGP suelen tener también un alto contenido de esta vitamina. Por ejemplo, el aceite de girasol, uno de los alimentos más ricos en AGP, tiene también el mayor contenido en vitamina E de entre los alimentos que habitualmente consumimos.

Se encuentra en:

  • Aceites vegetales
  • Frutos secos
  • Huevos

En la dieta los aceites vegetales suministran el 79% de la vitamina E consumida, Pero puede destruirse fácilmente por acción del calor y del oxígeno del aire.

Vitamina E en el corazón

Principales funciones

Una ingesta que cubra adecuadamente las ingestas recomendadas parece comportarse como factor de protección en la enfermedad cardiovascular, al proteger de la oxidación a las lipoproteínas de baja densidad (LDL). La vitamina E actúa conjunta y sinérgicamente con el mineral selenio, otro antioxidante del organismo.

Sistema inmunológico

El organismo también necesita la vitamina E para estimular el sistema inmunitario a fin de que éste pueda combatir las bacterias y los virus que lo invaden. Ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y evitar la formación de coágulos de sangre en su interior. Además, las células emplean la vitamina E para interactuar entre sí y para cumplir numerosas funciones importantes.

  • Principal antioxidante liposoluble
  • Mantiene el funcionamiento del sistema nervioso en inmune
  • Antiagregante plaquetario
  • Prevención de enfermedades crónicas (EVC, cararatas, parkinson, cancer, etc)

Vitamina E en el sistema inmunológico

¿Qué pasa si no obtengo suficiente vitamina E?

La deficiencia de vitamina E es muy poco común en las personas sanas. Casi siempre está relacionada con ciertas enfermedades que causan una mala absorción o digestión de las grasas.

 La deficiencia de vitamina E puede causar daños a los nervios y los músculos con pérdida de sensibilidad en los brazos y las piernas, pérdida de control del movimiento corporal, debilidad muscular y problemas de la visión. Otro signo de deficiencia es el debilitamiento del sistema inmunitario.

En el extremo contrario, un consumo excesivo tampoco aporta mayores beneficios para nuestra salud, sin embargo, es una de las vitaminas liposolubles menos tóxicas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *